martes, 22 de marzo de 2011

Comenzando la aventura al otro lado del mundo

Phnom Pehn; 33ºC; cielo ligeramente nublado; pronóstico para hoy: insolación segura; recomendaciones: salir del hostal antes de las 10am o hasta después de las 5pm, beber agua en abundancia, matar el hambre con una papaya, piña, mango o fruta camboyana inclasificable. Un jugo de caña con limón real siempre resulta refrescante; cortarte el cabello rapo es una buena opción, siempre y cuando no olvides ponerte bloqueador en la cabeza y, sobre todo, nunca es buena idea realizar un pic-nic en el parque Wat Phnom cuando hay familias de changos hambrientos entre los árboles. Si los miras fijamente a los ojos, sabrán lo que estás pensando. No grites, no intentes huir, levántate con toda naturalidad y, guardando rápidamente el mango medio roído en tu bolsa, aléjate lentamente en dirección a los hombres que se encuentran bañando a Sambo, el elefante, el cual, aparte de tener buena memoria,  resulta más amigable con los extranjeros poco experimentados.


Una vez fuera de su alcance, lamentamos decirte, que aún no estás a salvo.  Durante la noche, asegura firmemente tus ventanas ya que a estas criaturas les encanta divertirse mientras la ciudad duerme, y no es raro verlos balancéandose por los cables de electricidad, guiados por algún aroma o el simple afán de inspeccionar tu maleta de viaje. 

Finalmente, al momento de cruzar la calle necesitarás de al menos dos habilidades kalimanescas: paciencia y la rapidez de una gacela. Ahora que, si perteneces a la orden de los monjes de Wat Ounalom (la meca del budismo camboyano, donde guardan celosamente una pestaña del mismísimo Buda), no tienes de qué preocuparte; podrás atravesar tranquilamente un crucero de 40m de ancho sin necesidad de abrir los ojos, a través de cientos de moticiclistas, ciclistas y conductores ya que, seguramente, Buda estará de tu lado.

A seis días después de iniciado este viaje y a más de 14 mil kilómetros de nuestro hogar, comenzamos con este blog en el que pretendemos compartir algunas de las experiencias de un viaje imposible de olvidar, cual memorias de un elefante.

Juab kh'nia th'ngay krao-y (hasta pronto!)

4 comentarios:

  1. Chicos,ya saben, como dicen acá, no se quien pero dicen, bienaventurados sean hijos de la guayaba!

    aquí el link de mi blog para mayor comodidad y confort.
    http://litiolandia.blogspot.com/

    con amor PoYo!

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  2. ...gracias por compartir su memoria de elefante...
    alejandra rangel

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  3. SALUDOS SILVIA Y MANRO SUBAN MUCHAS FOTOS :D

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  4. HEYYYYYY.. Siempre no te gustan los changos ya...jajajajajaja... q suerte de ardillas tienen jajajajajajajaja... los quiero mucho, escriban más mucho más.. jajajaja

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